Si bien la Universidad Santo Tomás cuenta con programas de inclusión para personas con discapacidades, tanto motoras como físicas, la accesibilidad que existe resulta ser complicada en su uso.

Como se mencionó previamente, en la sede San Joaquín, se puede observar que los puntos de accesibilidad se encuentran presentes, sin embargo su uso (en el caso de las rampas) es de suma complejidad.

Las rampas existentes para acceder a ciertas zonas de la universidad resultan ser sumamente alejadas y de difícil acceso, por lo que para los alumnos discapacitados que deseen utilizarlas deben esforzarse bastante para ello.

Además, las inclinaciones que estas tienen es bastante elevada, por lo que debiese resultar bastante fácil bajar, pero es prácticamente imposible subir estando solo en una silla de ruedas.

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