Hay veces que las marcas se cansan de exaltar las virtudes propias y se lanzan sin remilgos a exhibir los defectos ajenos. La tradición de tratar de machacar o parodiar a la competencia con un golpe de efecto publicitario se remonta a sonadas batallas entre Coca-Cola y Pepsi, BMW y Audi, o Apple y Samsung.
Una de las últimas batallas entre multinacionales que luchan por una misma clientela ha tenido lugar en Bruselas con Burger King y McDonald’s como protagonistas. La primera desembarcó en la capital belga hace apenas dos años acabando así con la anomalía de su ausencia.

Los planes de aperturas de Burger King en Bélgica se han sucedido desde entonces y la empresa estadounidense contaba con llegar a los 40 locales a finales de este año. Pero su irrupción no ha pasado desapercibida para su principal competidor.
Dubái también ofrece ‘ocio’ para las plantas Burger King mantendrá la respuesta hasta el 6 de agosto. Después, es previsible que el intercambio de recados se vaya apagando poco a poco, no está claro si con vencedores.
